Los artistas son creadores de símbolos. El proceso creador, en la medida en que somos capaces de seguirlo, consiste en una animación inconsciente del arquetipo. Los artistas poseen una visión especial, que les da un acceso excepcional al mundo inconsciente. Su tarea es elevarla desde la inconsciencia más profunda, y ponerla en relación con valores conscientes, transformando así su forma, hasta que sus contemporaneos puedan captarla de acuerdo con su capacidad. Los artistas constituyen como un grupo un sacerdocio que puede proporcionar terapia a toda la sociedad, ponerla en "equilibrio" lo mismo que los símbolos ponen en equilibrio la psique individual.
JUNG