En los últimos dibujos, empecé a abandonar la vieja búsqueda de la linea "correcta", la linea representativa y dirigí la lucha hacia dentro para descubrir la linea "justa" la linea no relacionada con el mundo exterior, sino capaz de expresar perfectamente el interior. Era capaz de sacar un cuadro de la "nada". Trabajaba mirando hacia dentro más que hacia fuera. Si pudiese pintar lo que hay dentro necesitaría más de una vida para hacerlo.